Crecer: Trabajo inevitable, necesario.

Como tantos hitos en la vida, “egresar de la Secundaria” es uno más, marca el final de la etapa escolar, la transición a la adultez.

Momento de reflexión sobre lo vivido, lo aprendido, lo que falta.

Creencia de que a partir de ese momento uno sigue solo, en caminos y con vínculos totalmente nuevos. Pensarlo así, asusta, da vértigo.

Así como aprender a caminar permite elegir el camino a seguir y la meta a alcanzar, egresar de la Secundaria provoca, desafía y permite lo mismo. Pero en ámbitos comunitarios como el nuestro, egresar puede significar re-elegir la participación, la presencia, la profundización del vínculo con las Instituciones y las personas.

Habrá nuevas relaciones, nuevos espacios que seguirán contribuyendo a la formación humana y ciudadana. Y seguirán los conocidos, acompañando y abriendo  ámbitos de participación y aprendizaje.

Jrimian es uno de esos lugares y depende de cada egresado cómo cierra la etapa de estudiante y abre otra de ex alumno.

La escritora Susana Tamaro dice: “ (…) Cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno al azar: (…) siéntate y aguarda. (…) Quédate en silencio y escucha a tu corazón. Y cuando él te hable, levántate y ve donde él te lleve”

Lo mismo deseamos para nuestros Egresados : que caminen, que se inauguren en nuevos proyectos y también… que el corazón los traiga a Jri cada vez que lo deseen.