Un 24 , el de marzo… y una necesidad social, la de tener Memoria, la de construir Memoria, la de aprender en la Memoria…

En el marco del Proyecto sobre Derechos Humanos que se lleva a cabo a lo largo de todo el año y con una modalidad articulada e interdisciplinaria, los alumnos y docentes del nivel Secundario recordaron esa emblemática fecha, luego de haber trabajado en las aulas con investigaciones, clases expositivas, producciones, lecturas de libros.

La reunión fue en el amplio salón del piso superior, organizada por los alumnos de 6to. año y sus docentes. Algunas alumnas de 5to. año hicieron la introducción a la temática de la fecha y de pronto, acompañado por el relato del profesor de Cultura armenia y de Arte con su voz en off, apareció una ronda de jóvenes, emblemática ronda, representando las vicisitudes históricas de un pueblo, el nuestro: la democracia, desordenada pero democracia al fin, la irrupción de un plan sistemático de ruptura del orden constitucional, la censura, la falta de libertad, la violencia del Estado, las desapariciones, el “no querer ver” de algunos y la acción de otros. En esa misma ronda se sucedieron risas, violencia simbólica, desapariciones y poco a poco aparecieron pañuelos blancos.

Mágicamente algunos de esos pañuelos blancos empezaron a repartirse entre el auditorio y más mágicamente aún y sin ninguna consigna previa, los chicos y los profes  que estaban como espectadores comenzaron a ponerse cada pañuelo blanco en la cabeza, sinónimo de búsqueda, de heroísmo, de lucha, de paz, de compromiso…

El momento se enriqueció con la acción de todos, la emoción y la convicción fluyó y como cierre del encuentro todos hemos entendido el valor de esos pañuelos, el símbolo que ellos implican y la resolución casi unánime de pararse sin vacilar en la vereda de la defensa de los Derechos Humanos.

Un acto más, dirían algunos… un aprendizaje profundo y significativo decimos los que lo compartimos.