Durante los primeros años de vida es más que recomendable que los/as niños/as descansen después de comer, ya que influye directamente en el desarrollo de los mismos de un modo muy positivo ya que les ayuda a estar mas tranquilos, menos irritables y más atentos.

Es muy importante establecer una  rutina adecuada y que siempre se realice a la misma hora.

En sala luna se realiza la rutina del descanso desde principio de año, donde los/as niños/as descansan en sus colchonetas, se deja entrar la luz del día y se acompaña el momento con música suave o cuentos para escuchar, creando un clima agradable, la mayoría utiliza un muñeco durante este momento y en un clima ameno algunos logran dormirse, cuando se despiertan suelen colaborar guardando sus pertenencias o despertando a sus compañeros/as. Luego se incorporan de muy buen humor y predisposición  para continuar con los talleres del turno tarde.

Este momento de descanso contribuye a reducir la hiperactividad, asimilar mejor los aprendizajes realizados durante la mañana, así como también bajar la ansiedad, eliminar tensiones y almacenar información en la memoria a corto plazo.