El sábado 26 de septiembre y luego de una difusión estimulante y generalizada por las redes virtuales, se llevó a cabo la jornada de Reencuentro entre ex alumnos y profesores del Nivel Secundario desde la promoción 1969 hasta la 2014.

Fue el inicio de los festejos por el cincuentenario de la creaciòn de este nivel educativo en el Colegio Jrimian.

Con una enorme emoción comenzaron a llegar los docentes de todas las épocas, algunos viajando muchos kilómetros desde otras provincias para no faltar al encuentro. El desayuno compartido comenzó a teñirse de abrazos, alegría y sorpresa al encontrarse los colegas luego de muchos años. Más tarde llegaron los ex alumnos, quienes fueron recibidos por los alumnos actuales de 6to. año e invitados a recorrer una muestra de objetos y rincones ambientados para recordar tiempos escolares de cada uno. Un video con interminable cantidad de fotos de las diferentes promociones no cesaba de proyectarse.

El momento esperado comenzó al toque de timbre, cuando los ex alumnos se convocaron para el izado de las Banderas y comenzaron a aparecer los docentes. Se dio la bienvenida a todos, se izaron con orgullo y emoción las cuatro banderas al son de Aurora y el Himno de la República de Armenia.

Las palabras en nombre de la Institución estuvieron a cargo de dos miembros de la Comisión directiva quienes hicieron un relato històrico enlazando el pasado con el presente y el horizonte, así como la esencia de la escuela: abrazar a todos quienes deseen formar parte¨de ella.

El bullicio reinó cuando los adultos, ya a esa altura vueltos adolescentes y disfrutando de ese regreso, llegaron a las aulas y compartieron anécdotas y fotos con los profes que iban recorriéndolas para estar con todos sus ex alumnos.

La jornada continuó con un almuerzo conjunto en el comedor del colegio, sitio emblemático de encuentros informales y finalmente el arrío de las banderas lo realizaron los docentes coronado con un aplauso afectuoso de todos sus alumnos.

Fue una jornada emocionante, de puertas abiertas, de risas y lágrimas compartidas, donde volver fue el pretexto para revivir buenos vínculos y maravillosos momentos.

La promesa de volver rápido, de convocar a otros que no estuvieron, de ´que no se corte´, está. La escuela prevee otro evento, los profes y los chicos de otras épocas volverán, sin duda, a caminar los pasillos del Jri.