¿Quién no recuerda su infancia? olores, colores, lugares, juegos…la infancia es ese momento mágico en donde aparecen los primeros amigos y con ellos la oportunidad de construir lazos de afecto y solidaridad, de reconocer y reconocerme en ese otro que me ayuda a crecer y que junto a mi construye superando las diferencias una etapa única e inolvidable que merece el más lindo de los festejos.

Por fin llegó el día, ya está todo listo, ahora a jugar…Un nuevo evento convoca a cada un@de los niñ@s del jardín y de la primaria, para festejar su día nos propusimos organizar una kermesse y muchos fueron los que participaron en su organización, docentes, profesoras, personal auxiliar y nuestros ex alumnos, tod@s un una labor compartida aseguraron el éxito del encuentro.

Cuántos juegos, ta te ti ping pong, embocando pelotitas de dos colores en copas con agua.

Patitos, colocados en una  pileta inflable con agua donde deben pescarse con una caña que tiene un ganchito en la punta, el corcho, los que se arrojan tratando de embocar en una copa, y muchos más…

¿Y qué dijeron los chic@s?

Innumerables expresiones… me divertí mucho, me gustó la decoración, la música “estaba muy buena”, fue una gran idea,  me gustaron todos los juegos, pude ganar muchas fichas… Otro de los aspectos importantes fue el objetivo del encuentro que además del divertimento conducía a desarrollar el espíritu del logro colectivo ya que al finalizar se debía  contar la totalidad de fichas que recibían los alumnos y las alumnas, de cada uno de los años y salas paralelas y en lugar de obtener un premio individual, se reconocía que cada grupo superaba la prueba si alcanzaba un mínimo de “200 fichas”, manteniendo el espíritu cooperativo de “los interbandos”.