Los niños y niñas de las salas luna “Roja” y “Naranja”  de la primera sección, comenzaron a desarrollar rutinas que en general son propias del ámbito familiar y que  este año comenzaron a hacerlas en el jardín compartiéndolas con sus compañeros y docentes,  una de ellas es el momento del almuerzo, en el COMEDOR.

Para integrar favorablemente  esta nueva rutina las docentes de cada una de las salas Luna realizaron una planificaron con la cual a través de actividades lúdicas y placenteras fueron ayudando a los/las niños/as a incorporar de manera natural esta rutina.

A partir de este trabajo intencionado, l@s niñ@s comenzaron a adquirir confianza y autonomía para desenvolverse en este nuevo espacio, incorporando las normas necesarias en dicho momento por ejemplo; permanecer sentados, ya que el comedor es un lugar donde se manipulan fuentes y comidas calientes; usar correctamente los utensilios, sostener el tenedor correctamente para no lastimarse o lastimar a otros; tolerar la espera, todos quieren comer al mismo momento o esperar la nueva fuente para repetir; emplear hábitos de cortesía, “por favor”, “gracias”, etc., poner en palabras las necesidades, “con salsa” “sin salsa y con queso”, etc.

A través de la Unidad didáctica del comedor, se iniciaron en el conocimiento de las funciones que cumple el comedor y las personas que trabajan en él para que todo este listo en el momento del almuerzo; a media mañana fueron a  visitarlo y observaron cómo están distribuidos los elementos, quién almuerza en cada sector, también visitaron el comedor de primaria, lo compararon y establecieron semejanzas y diferencias con el de  jardín. Pudieron advertir que hay muchas personas que trabajan para que ellos encuentren los elementos necesarios, la comida calentita, etc.

Las familias reciben el menú por cuaderno, para reforzar o complementar la alimentación en casa y son comunicadas si los niños no han almorzado o si presentaron alguna dificultad en este momento.

Hoy en día la mayoría de los/las niños/as han incorporado favorablemente esta rutina, disfrutando este momento en compañía de sus compañeros, y animándose a probar las diferentes comidas; las docentes siempre están atentas al desarrollo de los niños en el comedor, buscando estrategias para aquellos que le cuesta incorporar los alimentos.

Es un momento de intercambio social muy importante, suele ser motivador para aquellos que no probaban algún tipo de alimento ver a los otros hacerlo. Y todo lo contario a “Mafalda” a nuestros nenes/as ¡les encanta la sopa!

DOCENTES DE LA SALA LUNA ROJA Y NARANJA (1º SECCIÓN “A” Y “B”)