La mañana amaneció fría y soleada, alumnos, alumnas, docentes, familias…ocuparon el salón de actos festivamente decorado de celeste y blanco, el frente, con el telón que invitaba a la evocación del pasado y a la escucha del presente, las puertas donde la blancura de las palomas se recortaba como siluetas silenciosas, ansiosas de conducirnos a los sucesos de aquel 1810 que constituyen el momento fundacional de nuestro Estado- Nación y si mirábamos hacia arriba una cascada de escarapelas se descolgaban del techo, todas y cada una de las representaciones plásticas fueron creadas por los alumnos y las alumnas con gran disfrute comenzando, de esta forma, a evocar importantes momentos de la historia de nuestro país.

El ingreso de las banderas, como en cada acto, dio inicio a los festejos, el himno despertó emoción, los sentimientos representados por una cultura común como lo son las  tradiciones, las costumbres, el idioma … una historia; que nos une desde el pasado y nos hermana, se hicieron más presentes cuando los alumnos y las alumnas de quinto año A y B comenzaron a interpretar pasajes históricos referidos a aquellos hombres y mujeres que alumbraron la idea de sentirse libres e independientes, protagonistas y artífices de su propio destino. La idea de revolución había puesto en juego el destino de aquella colonia que deseaba crecer y desarrollarse como un pueblo capaz de elegir a sus propias autoridades.

Más artistas ocuparon la escena, en este caso el grupo de segundo año A recreó la Plaza de Mayo con los distintos actores sociales que la conformaban. Para finalizar con una emotiva expresión corporal a cargo de los alumnos de primer año A quienes acompañados de un grupo de niños y niñas de quinto, representaron distintos movimientos desplegando pañuelos blancos y celestes que se unían a las banderas que flameaban y los envolvían en complicidad con la música que sonaba.

Un gran aplauso fue el cierre de este sentido acto donde se renovaron nuestros vínculos con la historia, con la patria y con nosotros mismos, al encontramos reunidos una vez más para celebrar un nuevo aniversario de aquel 25 de mayo, que nos une y nos compromete.