Cumplir 50 años no es poca cosa y más cuando de una Institución educativa se trata. Por eso desde la conducción del Instituto Canbazyan, nivel Secundario del Colegio Jrimian se decidió que al año 2015 sería especial. Por un lado se recordaría el centenario del Genocidio, reclamando de todas las formas posibles y difundiendo cada vez que los alumnos pudieran promover  aprendizajes propios y hacia otros. Y por el otro lado, la parte feliz de un ciclo, se festejaría el aniversario de la escuela como contracara de lo que se quiso desterrar.

Así fue que los proyectos partieron desde las aulas con los tintes definidos para el trabajo del año.

Para celebrar el aniversario se definió una jornada de reencuentro entre ex alumnos y docentes de todas las épocas que se llevó a cabo un sábado por la mañana y que transportó a otras épocas las aulas, el patio, el kiosco y todos los rincones del colegio que los ex alumnos conocen muy bien. Se cumplió con ceremonias cotidianas como el izado y arrío de banderas, momentos de gran emoción para todos, el reencuentro en las aulas y finalmente un almuerzo de camaradería en el querido y emblemático  comedor de Jrimian.

El segundo y último festejo se realizó el sábado 12 de diciembre cuando las instalaciones de Jrimian se vistieron de fiesta, la música empezó a sonar desde temprano en los instrumentos de Nor Arax, y todo se preparó para que sea una noche inolvidable.

Casi cuatrocientas personas se dieron cita en el salón de Jrimian para disfrutar de una cena show que reuniría promociones de estos cincuenta años, docentes, alumnos actuales, familias y vecinos.

Con la conducción de dos docentes de la escuela y las palabras de historia y   bienvenida a cargo de la directora comenzó la fiesta, que presentaría a los docentes y promociones de ex alumnos presentes, se proyectarían videos con fotos de las personas que cursaron y trabajaron en la escuela, se repasarían imágenes de la jornada de reencuentro.  Los invitados pudieron degustar una cena servida por los alumnos actuales quienes participaron activamente como “anfitriones” de la velada.

El mensaje a cargo de un integrante de la Comisión directiva y ex alumno de la escuela llegó promediando la noche y provocando un breve tiempo de descanso a quienes poblaron la pista de baile para divertirse con la música armenia de todas las épocas.

Como en todo cumpleaños no faltó la torta y el brindis encabezado por uno de los representantes legales del colegio y también ex alumno.

La escuela una vez más se encendió con cada uno de los participantes que se propuso con su presencia augurarle al nivel Secundario y a la Escuela toda un camino poblado de nuevos proyectos y el deseo de que Jrimian siga siendo un buen lugar para el aprendizaje de todos.