Un nuevo día de la familia nos reunió para poder disfrutar de una atractiva propuesta literaria, para ello invitamos a una protagonista especial: la poesía.

¿Por qué poesías? Porque gracias a ellas podemos recordar, experimentar, jugar, inventar, imaginar y muchas cosas más, la primera propuesta fue que cada familia utilice su creatividad para decorar con papel glasé, telas variadas, lápices de colores, palitos, lanas… un poema sobre esta fecha que celebrábamos, la misma se recitó en idioma armenio y en castellano primero con timidez, en voz baja… y después con un entusiasmo que ganó el auditorio. Luego de finalizarlas, recibieron una noticia maravillosa ¡Se las podían llevar como recuerdo!

A continuación se les propuso que elijan por grupo, de un surtido de poesías, nanas, canciones infantiles y muchas más, una de ellas para compartir con el resto de los presentes de la forma más divertida. Pero estas poesías tenían un detalle especial, eran las mismas que cada niño y cada niña habían seleccionado con su familia durante el receso invernal.

Para compartir y afianzar aún más lo que semana a semana se trabaja en el taller de convivencia en ambos terceros, se les contó a todas las familias que cada grupo tenía poesías de diferentes niños y niñas, no sólo la que pertenecía a su hijo o a su hija. De esta forma se resaltó el cooperativismo, la importancia del compartir y respetar al otro.

Llegó el momento de mostrar lo elegido y preparado por cada grupo, fue muy divertido ver las representaciones hechas, bailando “la Farolera”, cantando una versión tropical del “Elefante Trompita” o jugando “Al Don Pirulero”. Grandes y chicos reímos y disfrutamos de cada presentación.

Para finalizar el encuentro, entregamos a cada familia un recorte de cartulina con una hoja en blanco adentro, en la cual debían copiar una poesía a su elección. Entonces, les contamos el motivo de esta actividad: la poesía será para colocar en los árboles del barrio de la escuela, con el fin de que cada vecino pueda llevarse un poquito de literatura, para darle color, música y por qué no alegría como la que vivimos en este hermoso encuentro de las familias de tercer grado.