Como ocurre cada año durante las semanas previas a la Pascua nos empezamos a preparar recordando tradiciones armenias, los niños y las niñas conocieron a Agladiz, un antiguo muñeco armenio que señala el tiempo que falta para la celebración, se entusiasmaron sabiendo que participarían  del havguëtajáj,ceremonia de “los huevos rojos” para lo cual prontamente contamos con la colaboración de las familias de la escuela en juntar cáscaras de cebolla para luego, durante el hervor, comenzar a teñir los tradicionales huevos rojos que serían junto a todos los niños y las niñas los protagonistas del juego.

Las damas de H.O.M. le agregaron color a la celebración, desde temprano iban y venían en la cocina, pintando delicadamente, de un rojo intenso que resaltaba el color inicial dado por la cebolla, los huevos  ya hervidos, el trabajo no concluyó allí, inmediatamente comenzaron a preparar la masa para el riquísimo choreg que sería el premio de nuestros ganadores.

Por fin llegó el miércoles, cada grado estaba preparado para jugar con su par.

Los alumnos de 6º tuvieron un rol destacado, colaboraron en el acompañamiento de cada uno de los participantes, los guiaron y  fueron los jurados que  verificaron si el huevo, en el entrechoque, quedaba roto o sano.

¿Y cómo se organizaron? La señorita Georgina, una de las coordinadoras del evento, fue la responsable de las actividades previas donde los alumnos decidieron la forma de  elegir los pequeños grupos que acompañarían a cada grado.

A aquellos alumnos y alumnas que no participarían ayudando a las docentes durante el desarrollo del juego, se les propuso que armen por grupo un instructivo sobre el juego y el más votado estuvo a la vista de todos los participantes, un trabajo de equipo.

 

…y ahora a jugar, el entusiasmo, la alegría, la amistad, el compromiso, la colaboración, caracterizó el día, todo el alumnado coordinado por la oriort Betty disfrutó del juego, donde en primer lugar se coloca el huevo en la palma de la mano, se cierra el puño dejando descubierta solamente la punta y luego se golpean sobre la punta descubierta para que la cáscara de uno se rompa. Nuestro juego se inició por pares, donde el ganador de cada uno competía con otro de sus compañeros hasta ser sólo uno el que vencía, así participaron todos los niños y niñas de los tres niveles, siendo un alumno del jardín el ganador.

El juego concluyó con un dulce momento, el momento en que las damas de H.O.M. repartieron el choreg al ganador de cada curso.

 

Como cierre todos los alumnos y alumnas fueron obsequiados con riquísimos huevos de chocolate acompañados por un saludo de sus maestras, oriortner y miss para ellos y sus familias.