Hoy les queremos contar una clase de las tantas que realizamos en educación física con sala Luna (primera sección).

En esta ocasión el juego fue con pelotas. Cada uno tuvo una para poder jugar a su tiempo con el material, dándole la posibilidad de un trabajo individual para reconocer el elemento, se les propone además de tomar las que surgen en clase que la amasen, que la rueden por los brazos, por las piernas, la giren en una dirección, luego en otra, intenten lanzar y atrapar, que salte y rebote por el suelo, etc.

En una segunda instancia se les propone desplazarse en el lugar de trabajo con el elemento en sus manos lanzando y persiguiendo, intercambiando con algún compañero/a, en algunas ocasiones se colocan los aros de básquet, lo cual disfrutan mucho ya que intentan encestar la pelota.

En otras ocasiones se realiza el juego del “huevo podrido” en donde se forma una ronda  y cantando la canción correspondiente, uno de los niños camina a través de la misma y coloca el “huevo-pelota” detrás de uno de sus compañeros, el mismo debe perseguirlo alrededor de la ronda hasta atraparlo y así sucesivamente hasta que todos hayan pasado.

Los últimos cinco minutos es necesario volver a la calma, poniendo en práctica algunos ejercicios de elongación como tocarse con las manos los pies, tratar de tocar el techo estirando los brazos, separar las piernas y tocar el suelo con las manos, después se realizan ejercicios de respiración en donde se “infla un globo” y simultáneamente se estiran los brazos hacia los costados.

Los nenes y nenas son muy activos y esperan con ansias las clases de educación física ya que es un espacio lúdico donde comparten con otros. Y a la vez es la manera de incorporar ya en edades tempranas el mensaje sobre lo importante que es la actividad física para crecer sanos.

Prof.: Tatiana Julvez