Ver flamear una bandera argentina es sentir como un abrazo cálido que te envuelve mientras el sol se refleja en ella, es imaginar que el color de la franja central es símbolo de paz que une los corazones de nuestro pueblo, es experimentar que formamos parte de una emoción colectiva, es encontrar un sentimiento que une poderosamente a millones de seres humanos que sienten lo mismo por haber nacido en esta patria o por haberla elegido, con la firmeza de compartir un ideal y una identidad nacional.

Pensar en la bandera es pensar en Manuel Belgrano, su creador, una de las figuras más límpidas y transparentes de nuestra historia, quien al día de hoy, con la nueva visión de los revisionistas, mantiene sus valores morales incuestionados, siempre a favor de la educación, a la cual fomentó entendiendo que el avance en el conocimiento haría avanzar a la sociedad y, adelantándose a su tiempo, resaltando la importancia del cuidado del medio ambiente.

Los colores celeste y blanco invitan una vez más a los alumnos y las alumnas de 4º año a hacer su Promesa de Lealtad a la Bandera, los días previos realizaron distintas actividades que ampliaron sus conocimientos sobre Belgrano y la insignia patria y ya el día del acto entre otras palabras sus docentes, la Srta. Andrea y la Srta. Ivana, dijeron a sus alumnos y alumnas:

Nosotras, sus señoritas, les queremos pedir que nos contagien de la inocencia, el orgullo y la esperanza con que ustedes, al igual que Manuel Belgrano, dicen: “Esta es la Bandera de mi Patria, la República Argentina”. Los invitamos a sostener el patriotismo que nos inspiran sus colores: poniendo voluntad, constancia, firmeza, tal como pensaba su creador. De esta manera su paño nos mantendrá unidos, pero tomando decisiones autónomas, capaces de transformar y mejorar la realidad que nos toca vivir como nación argentina y latinoamericana.

Llegado el momento, al escuchar el texto de la promesa respondieron al unísono con un estruendoso “sí prometo”, en medio de los aplausos que acompañaron el singular acto.
Cada año, en junio, la emoción palpita en cada uno de ellos,
¡Felicitaciones chicos y chicas de cuarto año!