Terminando el mes de Mayo nos encontramos con el final de los torneos LIDAH, el intercolegial de las escuelas de la comunidad armenia de Buenos Aires del que participan  alumnos de entre 7 y 12 años. En estos torneos buscamos reflejar un proyecto educativo que muy lejos de estancarse, se va consolidando y va encontrando el rumbo que lo va llevando  hacia un crecimiento sostenido y constante. Una vez más culminan los torneos y nos queda la satisfacción de saber que contamos con “Homenetmén”, una institución que incentiva la actividad deportiva y social, para demostrar que lo importante es competir y no sólo el resultado. Hemos alcanzado el objetivo que nos propusimos como Escuela, que ningún alumno quede fuera de cualquier proyecto educativo. Un objetivo difícil de sostener cuando la cantidad de alumnos que quieren participar cada vez es mayor.

Después de dos jornadas a puro deporte en la sede de Ramos Mejía, afirmamos que nuestros alumnos comprenden a la perfección estos conceptos. Nos enorgullecen jornada tras jornada con su comportamiento y responsabilidad. Nos permiten crecer como profesionales, al saber que lo trabajado tiene un receptor que decodificará y transferirá sus aprendizajes en sus acciones cotidianas. Estos chicos entendieron que el compañerismo, la amistad y demás valores exceden el ámbito escolar. Es allí, en el aula, donde comienzan a dejar de ser individuos desconocidos para transformarse en  un grupo articulado y caracterizado por su heterogeneidad donde cada uno cumple con su rol y es respetado por ello.

Así fue que logramos que más de 60 chicos concurran a las jornadas deportivas, que más de 200 alumnos practiquen deportes en nuestros talleres extraescolares y que más de 50 familias nos acompañen y alienten en cada torneo.

Hemos recibido felicitaciones de las familias que nos reconfortan y demuestran que el camino elegido es el correcto. A continuación cito a una de ellas,  a la familia Blanco: … ¨Solamente queríamos, como familia, hacer llegar nuestras felicitaciones¨…

… ¨Sentíamos la necesidad de hacerlo notar porque nos reconforta el alma ver que en estos tiempos que corren donde lo que impera es ganar a toda costa, donde lo importante es no es competir sino salir victoriosos, se vivió una suerte de casi relato mágico. Fuimos espectadores de una lección de compañerismo, solidaridad y fabuloso desempeño tanto humano como deportivo (y esto no lo digo solo porque salimos campeones).¨

… ¨En todo momento se respetó al otro, ¨TODOS¨ pudieron participar, no importaba si jugaban mejor, si lo hacían peor, si no pateaban como correspondía, siempre se los alentó, poniendo el acento en que lo importante es competir y fundamentalmente ¨DIVERTIRSE¨. Todos los chicos pudieron volver a sus casas y contar que habían jugado en todos los partidos y aportaron así su granito de arena para rematar un sábado a puro deporte.¨

Esto es Jrimian, compromiso, trabajo, esfuerzo, amistad, respeto. Jrimian,  es una institución que busca día a día educar para ser mejores personas.