Una  vez más y como cada año la Unión General Armenia de Cultura Física (HOMENETMÉN) albergó a cientos de adolescentes de los colegios armenios de Buenos Aires con el objetivo supremo de fomentar el deporte y la integración.

Como en cada una de las jornadas deportivas HOMENETMEN brindó todas las herramientas para llevar a cabo unos torneos únicos por su emotividad.

Jrimian culminó otro año más con buenos resultados en lo deportivo y con excelentes resultados en lo actitudinal. Nuestros chicos siempre fueron acompañados por  compañeros, docentes  y padres, quienes estuvieron presentes en cada jornada con bombos, cánticos y banderas. Escuchar esos cánticos de folklore futbolero, en los que no hay insultos o agravios, que se cantan con la euforia propia del adolescente alentando y sosteniendo al equipo, motiva a grandes y chicos, refuerza la pertenencia y estimula las ganas de seguir formando parte.

Ver el compañerismo y la devoción de entender que cuando representan al “Jri”, se convierten en una sola fuerza. Que dejan de ser individuos que piensan solo en uno, para pasar a ser parte de un equipo, en el que se piensa y se siente por todos, es la actitud clave que muestra que el trabajo que están haciendo los docentes está dando los resultados esperados.

Estas actitudes son entre otras las que nos hacen diferentes y nos enorgullecen.  Un trabajo que año tras año desde el taller de deportes se incentiva y estimula, y cada año se consolida más la idea de que la participación de toda la comunidad educativa contribuye a los buenos resultados de los proyectos.

Así fue como el 2013 nos convenció otra vez  que seguir el camino trazado por el proyecto educativo y deportivo del Jrimian,  excede las estructuras escolares, no termina en el horario escolar y mucho menos termina cuando nuestros alumnos egresan. Al Jri se entra en busca de una educación integral  y  te ofrece además la posibilidad de formar parte de una enorme familia para la eternidad, estas acciones solo las logran nuestros chicos quienes se comprometen con pasión.

Otro año deportivo pasó y en lo personal es un orgullo ser parte de esto, de poder compartir el camino de estos adolescentes que día a día nos enseñan cosas. Como siempre “el Jri” va por más.