En el mes de abril escribimos sobre los niños y las niñas de primer grado: “Con el transcurso  de los días comienzan a adquirir nuevas habilidades para la escritura y la lectura, se abre ante su mirada un nuevo paisaje, un nuevo libro que ya comienzan a ser capaces de comprender…”

  Hoy ya estamos finalizando su primer año escolar, con el transcurso de los días han logrado desarrollar distintas formas de relacionarse con los demás a través del lenguaje, han comenzado a producir sus propios textos “lo que digo, lo puedo escribir”, dejaron atrás la etapa en que asociaban el sonido con las letras, ésto hizo posible que con soltura avancen un poco más, lograron anticipar la cantidad de letras que se necesita antes de escribir, aunque no todas las producciones contaban con todas las letras.

 

  Un nuevo intento y otro más, “esta palabra termina acá, dejo un espacio”, “¿Se escribe con k o con q?”.

 

  La conquista ya está lograda “escribo lo que digo”.

 

  Siguen avanzando, comienzan a conocer distintas maneras de expresarse en forma escrita según la intención del escritor. Evocan los primeros cuentos que les leyeron y que con ayuda logran leer, esos cuentos que cuentan los abuelos y las abuelas porque a ellos también se los contaron y los otros, los de autor conocido, los que tienen una sola versión.

 

…y las letras se hacen poema, ronda, canción, te desafío a adivinar y a tu lengua no trabar. Reconocieron poesías, adivinanzas, trabalenguas y textos para estudiar.

 

  Y así llegó otro día con una maravillosa oportunidad para escribir, ¿Qué elegimos? que sea “un texto instructivo”.

 

  En pequeños grupos cada uno desde su individualidad y con todas las herramientas disponibles para usar, aporta a la construcción grupal de esta “instrucción” que luego se hizo receta orientando de forma detallada, clara y precisa sobre los ingredientes necesarios y los procedimientos. Le agregaron además, un recurso valioso para facilitar la lectura,  combinaron las recetas con pictogramas ya que tuvimos invitados especiales los nenes y las nenas de las salas Barrilete Colorido y Barrilete Divertido.

 

  ¡Cuánta motivación! Esta actividad los estimuló a dar lo mejor de cada uno y luego con entusiasmo todos juntos amasaron pan, que por supuesto los acompañó en el almuerzo.

 

               ¡Que linda intención! Las prácticas del lenguaje están siempre presentes en la vida social y se ejercen con variadísimos propósitos.